jueves, 4 de marzo de 2010

CAPITULO 1 - 1ª Parte



Capitulo 1

Años antes….

Muere la blanca Luna sobre los tejados Parisinos de finales del Siglo XVIII y en la soledad de mi cuarto escribo estas líneas, un amplio espacio finamente decorado, propio de una familia adinerada. Una familia que ya no existe. Pues solo quedo yo.

La lluvia golpea la ventana furiosamente con la clara intención de no dejarme dormir, -aunque sinceramente eso sería imposible después de los hechos que han acontecido hace pocas horas, pues dos perdidas como las que he sufrido en estos días, deberían ser suficiente para mantener despierto al propio Morfeo durante siglos.

Solo han pasado dos días desde que mi hermana y yo enterráramos juntos a nuestro padre en el cementerio familiar que se extiende tras los muros de nuestra imponente casa a las afueras de Paris, aunque hacía mucho tiempo desde que perdiéramos a nuestro padre. Él era un hombre de negocios (eso nos hizo creer durante muchos años), siempre ocupado en sus idas y venidas, gracias al servicio que hizo para el ejército Francés en su juventud lo dotaron de una increíble forma física, de tez oscura (gracias también a sus años de soldado), de barba incipiente decorando su cuadrada mandíbula y un solo ojo izquierdo gris y frio, como caverna en lo alto de una montaña, ya que él derecho lo perdió en el lugar donde gano su perfecto físico y el color oscuro que lucía en su rostro, su nombre: Cesar Henri de Madaillan

Pues aun con el corazón encogido por la pérdida de nuestro padre, (debo eliminar la palabra nuestro del anterior renglón), pues sería mejor hablar de mi padre, ya que la segunda pérdida no es otra que la de mi hermana: Anne Sophie, ella fue una hermana por “culpa” de la sangre pero siempre fue como una madre para mi, era tres años mayor que yo, de cara almendrada, ojos pequeños y muy penetrantes, de tez rosada y en una de sus preciosas mejillas lucia desde hacía no más de dos días una herida en forma de X, que rompía la belleza del rostro joven que tiempo atrás tuvo. Heredo de mi padre la perfecta forma física (aunque más que heredar lo sufrió).

Me gustaría incluir en el relato a mi madre, pero murió cuando yo era demasiado joven (razón para que mi hermana fuese como mi madre durante años), lo único que puedo decir de ella es su nombre: Anne y su apellido de soltera fue de Segúr.

viernes, 22 de enero de 2010

Nota del autor

Malos tiempos para escribir

Entre Navidad y exámenes estos días no me sera posible seguir con la apasionante historia de Jacques de Madaillan, pero puedo prometer y prometo que cuando acabe de exámenes, Jacques volverá con fuerza a este blog, muchos son los misterios que quedan por desvelar, la historia escrita hace siglos por este joven parisino de su puño y letra espero sera de vuestro agrado.

Un saludo